Equipo humano

Desde que Don Fermín Cortázar bautizase la bodega, no ha habido ni una generación dentro de la familia que no haya trabajado con esfuerzo y dedicación por conservar el negocio familiar. Ha sido esta persistencia e ilusión la que hoy en día identifica y sostiene a la Bodega Cortázar.

Estos triunfos vinícolas se deben a la dedicación más plena de los cuatro hijos que llevan a cabo el negocio familiar: Miguel CortázarPablo CambaRaúl Cortázar y Emma Cortázar. Cuatro jóvenes expertos, apasionados por la tierra y la uva, que han conseguido poner el broche de oro a más de 120 ańos de trabajo y dedicación.

Miguel Cortázar:

Es el encargado de dirigir las bodegas. Con una amplia experiencia en el sector, su mayor objetivo es hacer del vino un producto internacional fijado en las bases de la calidad y tradición.

Pablo Camba:

Enólogo de las Bodegas Cortázar desde hace más de una década, Pablo Camba nació entre vińedos y barricas y su extenso conocimiento del vino es el que dota de calidad a toda la cosecha Cortázar.

Emma Cortázar:

Es la directora de Ventas, la encargada de exportar el vino y de gestionar el negocio con las empresas más punteras en el sector.

Raúl Cortázar:

El crecimiento de la empresa en los últimos tiempos requiere una gran plantilla de trabajadores que gestiona y administra Raúl Cortázar, el director de Recursos Humanos.

Otros trabajadores específicos de la bodega son:

Abogada: Mónica Robledano trabaja para garantizar a la familia Cortázar que todas sus acciones y proyectos gocen del marco legal adecuado. Es la encargada de dar transparencia a este gran negocio.

Secretaria: Paloma Olmedo es el nexo de unión entre las bodegas Cortázar y el mercado exterior. Su cuidada labor garantiza a los Cortázar la buena gestión de las mismas.

Ingeniero Agrónomo: Gustavo Arístides lleva varios ańos midiendo y cuidando la tierra donde reposan las vides de los Cortázar. Su objetivo es hacer de la tierra la mejor materia prima posible para el buen desarrollo de las vides.

Filosofía familiar

Sello Cortázar

La familia Cortázar pretende formar parte de todos y cada uno de los distintos pasos que se llevan a cabo en la elaboración de su vino. Una ardua tarea para obtener lo que les hace diferentes, únicos: un vino de calidad con su sello, con el sello Cortázar.

Compromiso de calidad

Lo que nos hace diferentes ha sido siempre el compromiso de calidad con el que las Bodegas Cortázar se fundaron en 1880. Una filosofía familiar que se ha conservado a lo largo del tiempo y que ha marcado los principios configuradores de la empresa.