Historia

Fundador

“Cuando la viña llega a formar parte de la familia, cuando une en torno a sí a varias generaciones, cuando la tierra es capaz de ofrecernos algo tan maravilloso como la uva, entonces no estamos hablando de una empresa familiar sino de una forma de vida, de un amor a la vid que sólo los que hemos nacido en su cuna somos capaces de entender”, eran ,las palabras de un joven Fermín Cortázar que en 1880 fundó una pequeña bodega familiar sin más pretensión que la de crear un buen caldo en unas tierras que había conseguido comprar tras años de trabajo y sudor. Su amor a la tierra, que pronto trasladó a sus hijos, hizo que las 3 hectáreas se convirtiesen muy pronto en 10 y en menos de 15 años en 20 más adquiriendo los viñedos que rodeaban sus pequeños terrenos. Pronto la humilde bodega pasaría de ser un pequeño trabajo de subsistencia para convertirse en una gran empresa familiar. Ya en 1910 su hijo, Alejandro Cortázar, dio un paso más allá cuando consiguió extender la influencia de su vino al exterior consiguiendo que de los primeros 55000 kilos de uva muy pronto pasasen a 200 mil.

Actualidad

Desde hace más de 100 años, los Cortázar, a través de sus distintas generaciones, han trabajado en la búsqueda de un vino que identifique a la familia. No es hasta la llegada del actual patriarca de la familia, Vicente Cortázar, cuando las bodegas comienzan a tener el reconocimiento que alcanzó su momento cumbre en el año 2007 con la calificación de 97 puntos para su Gran Reserva, un vino que habría hecho sentirse orgulloso a su bisabuelo Don Fermín.

Tras más de 120 años labrando sus viñas, ahora gozan de uno de los mejores vinos de España.